En defensa del “cono”

Blogger Andrés Camacho
Typography

Mientras unos defienden al cono y otros le recriminan, un joven funcionario encargado de aplicar una controvertida campaña de Peñalosa es víctima de la mofa, el bullying y los memes que inundan las redes sociales. Tal vez es la misma mofa y vergüenza que sienten los ciudadanos con campañas como esta.

Por Andrés Camacho *

El pasado 21 de mayo apareció en algunas redes sociales un video en el cual un “cono”, es decir, un funcionario que trabaja en la campaña del distrito denominada #ElPoderDelCono se ve involucrado en una agresión por parte de un motociclista, quien, al parecer, y según lo que se ve en el video, lanza improperios y empuja al señor “cono” agresivamente, a lo cual este responde con una patada y un “megafonazo”. El video –que después de unas horas se volvió viral–, más allá de lo cómico que puede parecer a algunos, evidencia varias situaciones problemáticas alrededor de esta campaña de la Alcaldía de Peñalosa. Como él mismo dice, “aunque no se vea a primera vista, los conos son seres humanos”.

En primer lugar, nos da la razón a quienes desde el comienzo hemos sostenido que una campaña basada en la vergüenza, la mofa y el bullying poco o nada puede ayudar al propósito para el cual fue creada. Por el contrario, dista mucho del proceso pedagógico que debe encarnar una campaña de cultura ciudadana, pues la perspectiva de transformación en la interacción entre ciudadanía y ciudad no puede tener buenos resultados cuando existen ejercicios de violencia simbólica como lo hace #ElPoderDelCono. De hecho, esta campaña adolece de las características básicas de un proceso pedagógico puesto en los términos de un conjunto de acciones diseñadas en secuencia lógica para mediar en el aprendizaje.

Por lo demás, a esto debemos sumarle las ineficientes acciones de fondo que la administración debería adoptar para mejorar la movilidad de la ciudad; por ejemplo, la “embolatada” que esta administración le dio al Metro y su insistencia en consolidar el modelo Transmilenio. Allí se comprende la molestia de muchos ciudadanos al verse acusados, violentados y acosados por campañas como esta, cuando poco o nada hace Peñalosa por solucionar las graves causas de la crisis de movilidad que vive Bogotá.

No quiere decir esto que se deban desestimar las campañas de cultura ciudadana; lo que quiero señalar es que tanto esta campaña, como la de “El pato”, o la mayoría de iniciativas de esta administración, además de poco innovadoras, parten del supuesto de ubicar los problemas en el ciudadano y no en la administración, ofrecen soluciones cosméticas como ocurre también en el caso de la política de seguridad distrital que, como explica muy bien el Centro de Pensamiento y Acción para la Transición, parten de la concepción del experimento de la Teoría de las Ventanas Rotas, con la cual se lleva a la criminalización de los ciudadanos, a un enfrentamiento entre el gobierno de la ciudad y sus ciudadanos.

Por otra parte, el incidente del cono pone en evidencia también la improvisación de la administración Peñalosa en este y en muchos otros temas de la ciudad. Vale la pena preguntarse ¿quiénes están detrás de la personificación de los “conos”? Según las averiguaciones realizadas, nuestros llamativos conos son jóvenes, casi adolescentes, la mayoría de ellos, estudiantes, un grupo de 40 personas, según información del Secretario de Movilidad Juan Pablo Bocarejo, que tiene la responsabilidad de desarrollar en la práctica la campaña. ¿En qué consiste la campaña? Grupos entre 7 u 8 conos se ubican frente a vehículos o motos mal parqueadas y comienzan a cantar arengas para llamar la atención del propietario. En ese momento realizan el primer llamado anunciando las placas del vehículo, y si no se responde el llamado se vuelve a gritar hasta una tercera vez. El acompañamiento a estos jóvenes es mínimo, pues solo permanecen con un agente de tránsito, el cual interpone comparendos mientras los conos avanzan en su tarea –al cabo de unos minutos lo dejan cuadras atrás–. Entre el grupo de conos uno de ellos ejerce como coordinador indicando a qué vehículos intervenir, en que momentos y cuántos llamados deben realizarse. De esta dinámica surgen muchas preguntas: ¿cuentan estos jóvenes con la capacitación necesaria en materia de movilidad? ¿Cuentan estos jóvenes con la capacitación necesaria en el manejo de conflictos y este tipo de situaciones? Yo me atrevería a decir que no, y el incidente con el motociclista es prueba de ello. Sin embargo, también es necesario decir que eso es lo único que vemos en el video, frente a lo cual cabe preguntarse: ¿fue lo único que ocurrió? ¿Qué pasó antes, qué pasó después de lo que está grabado? Son cosas que valdría la pena revisar.

En defensa del cono, es necesario decir que al parecer este grupo de muchachos está expuesto al desarrollo de una actividad compleja, sin protección, acompañamiento y formación a la altura, jóvenes que actúan sin protocolo ante diferentes situaciones. Probablemente la reacción de nuestro cono fue desproporcionada; ¿o no? ¿Podría decirse que actuó en legítima defensa? Esto me recuerda la reacción del ahora entrenador del Real Madrid, Zidane, en el mundial de fútbol de 2006, cuando fue expulsado por propinarle un cabezazo a Materazzi. Diez años después se publicaría un libro explicando el episodio, así que conocer a ciencia cierta la justificación o no de su reacción es cosa compleja; por lo pronto, lo que he podido averiguar es que nuestro cono fue incapacitado producto de la caída, la moto inmovilizada y la administración pensativa por otra mala salida en medio del avance de la fuerza ciudadana que pide Revocatoria y pone a tambalear al alcalde.

Así que mientras unos defienden al cono y otros le recriminan, un joven funcionario encargado de aplicar una controvertida campaña de Peñalosa es víctima de la mofa, el bullying y los memes que inundan las redes sociales. Tal vez es la misma mofa y vergüenza que sienten los ciudadanos con campañas como esta. Muy probablemente, en unos meses, cuando su contrato de cono termine, saldrá del distrito, si no es que la administración lo sacrifica ahora para salvar su campaña. Por lo que veo, esta historia continuará.

 

*Andrés Camacho es Máster en Energías Renovables, Ingeniero y Licenciado en Física. Fue Secretario General de la Federación de Estudiantes Universitarios -FEU- y es vocero de la Marcha Patriótica Bogotá