Ser mamá no es un impedimento, ¡es un aliciente para luchar!

Paz
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Las madres de Marcha Patriótica encarnan los sueños y las luchas de miles de madres que anhelan una Colombia en paz

Olga Lucía Quintero Sierra y Luz Perly Córdoba, dirigentes campesinas y voceras de la Cumbre Agraria en representación de Marcha Patriótica, son dos mujeres de acción política que participan activamente en los procesos sociales. Ellas representan los sueños y las luchas de miles de madres campesinas que anhelan una Colombia en paz. 

Ser madre no ha sido impedimento para que estas grandes mujeres trabajen en la construcción de un mejor país, sino ha sido el aliciente para seguir luchando por defender sus derechos a pesar de la dura represión de la que han sido objeto. 

Olga Lucía Quintero empezó desde muy joven su labor como defensora de derechos humanos en la región del Catatumbo, un trabajo de mucha dedicación y entrega. En el 2010 se convirtió en mamá de una hermosa niña a la que le ha enseñado a tener conciencia de la lucha campesina.

Aunque reconoce que es difícil ser mamá y luchadora, entiende que no es imposible: 

“es duro no tenerla al lado cuando debo ausentarme por trabajo y tener que explicar por qué”, dice. Sin embargo, sabe que la lucha que hacen miles de mujeres en el país se refleja en un cambio social. 

“Las mamás tienen una mayor carga emocional y de responsabilidad con nuestros hijos así como del hogar, pero el hecho de ser luchadora social rompe esos esquemas tradicionales de que no podemos trabajar, estudiar o luchar por un cambio social. Luchamos con mucho sacrificio y entrega”, afirma.

Luz Perly tuvo tres hijos, pero uno murió siendo muy pequeño. Como madre cabeza de familia, crió a sus hijos al fragor de la lucha campesina lo que trajo como consecuencia que tuvo que  sufrir los avatares del conflicto armado. 

Fue detenida y torturada durante su primer embarazo y luego encarcelada en el gobierno de Álvaro Uribe por un año y medio, lo que provocó que sus hijos se quedaran sin mamá en su adolescencia. Obligada por las amenazas y persecuciones, debió salir al exilio junto a sus hijos. “Fue un duro trance que provocó que mis hijos se quedaran fuera del país”, afirma con nostalgia.

Desde la lejanía, sus hijos les han dado la fuerza para seguir luchando por el país y por las comunidades. “Saben el país en el que vivimos y por qué es necesario cambiarlo”, y, pese a todas las vicisitudes, si tuviera que devolverse en el tiempo haría exactamente lo mismo, nunca dejaría de luchar.

Por todo el esfuerzo de estas mamás campesinas y valientes que luchan por una Colombia incluyente venga un saludo desde Marcha Patriótica en su día.

¡Somos Marcha Patriótica… Madres para la paz!

 

Oficina de Prensa Marcha Patriótica

 

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