Estos son los acuerdos del gobierno y los campesinos para la sustitución de los cultivos de uso ilícito

Campesino
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En reuniones sostenidas en marzo (30, 31) y abril (11,20, 21) por el Consejo Permanente de Dirección del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito -PNIS, se acordaron algunos lineamientos para la ejecución del Programa en los territorios en los que los campesinos decidan sustituir voluntariamente sus cultivos de coca, marihuana y amapola.

Este Consejo Permanente está integrado por delegados del gobierno, en cabeza de la Dirección de Atención Integral de Lucha Contra la Droga- DAILCD, delegados de las Farc-EP y representantes de organizaciones campesinas y étnicas: La Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina- ANZORC, la Mesa de Interlocución y Acuerdo-MIA, la Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas-CONPI, la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana-COCCAM, la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos-ANUC y la Coordinación Nacional de Organizaciones y Comunidades Afrodescendientes-CONAFRO. El Consejo Permanente busca delimitar y especificar lo contenido en el punto 4 del Acuerdo de La Habana que respecta a la Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”. 

Según el numeral 4.1 del Acuerdo, el PNIS tiene el fin de “generar condiciones materiales e inmateriales de bienestar y buen vivir para las poblaciones afectadas por cultivos de uso ilícito, en particular para las comunidades campesinas en situación de pobreza que en la actualidad derivan su subsistencia de esos cultivos. 

¿Qué pasará con las erradicaciones forzadas?

Uno de los compromisos alcanzados en el Consejo es el de crear, convocado por el gobierno, un espacio con los Ministerios de Posconflicto, Defensa y de Interior, junto a la Oficina Antidrogas, para evaluar la ruta y acciones a tomar al respecto de las erradicaciones forzadas en el marco de la implementación del PNIS. 

Este acuerdo es de gran importancia si se tiene en cuenta que el punto de erradicaciones forzadas quedó establecido en el Acuerdo como una especie de salvedad entre las posturas del gobierno y las Farc. Estas últimas señalaron que, en cualquier caso en el que haya erradicación esta deberá ser manual, mientras el gobierno defendió que no renunciaría a los instrumentos que crea más efectivos para acabar con los cultivos, incluyendo la aspersión con glifosato.

De cualquier forma, los territorios que cumplan con los requisitos para acceder al PNIS tendrán canales de comunicación con el Ministerio de Defensa y demás entidades involucradas, para reportar y suspender las erradicaciones forzadas que puedan llegarse a presentar. El Ministerio del Posconflicto será el encargado de hacer posible dicha comunicación. 

¿Quiénes tendrán beneficios por la sustitución?

Las organizaciones sociales, las Farc-ep y el gobierno  hicieron especial énfasis en que el PNIS no se agotará con su aplicación en municipios priorizados (que, según el Nuevo Acuerdo, se eligieron de acuerdo a la pertenencia a zonas priorizadas por los PDET, la densidad de cultivos y población, la coincidencia con Parques Nacionales Naturales o el acogimiento por parte de las comunidades al tratamiento penal diferencial) y que todas las demás comunidades interesadas en acceder al PNIS podrán avanzar en la exposición de motivos y la concreción de acuerdos con el gobierno para tal fin. 

La aplicación del PNIS beneficiará entonces a las familias que se encuentren en los territorios afectados por la presencia de cultivos, sin importar si tienen relación directa con los mismos. Es decir, el Plan comprende los efectos que tiene sobre el tejido social la economía vinculada a la coca, marihuana o amapola y no limita, a la condición de cultivador de dichas plantas, la búsqueda de la superación de las condiciones de pobreza de las comunidades campesinas. 

Si bien el Nuevo Acuerdo enfoca su acción de sustitución a los núcleos familiares (por tratarse de un asunto de subsistencia), el Consejo amplía y desarrolla lo entendido como Familia.  Sin importar si una o más familias (unipersonales o de varios integrantes) habitan la misma vivienda, cada núcleo podrá beneficiarse de un Plan de Atención Inmediata-PAI. Por su parte, los campesinos deberán sustituir los cultivos de coca, marihuana y amapola en todos los predios en que los hayan sembrado y podrán decidir en cuál de ellos implementarán los proyectos productivos del PAI.

Los PAI, según el Nuevo Acuerdo, buscan facilitar el tránsito de cultivadores y recolectores hacia otras economías, a través de medidas inmediatas que garanticen no poner en riesgo los ingresos y calidad de vida de los campesinos: Asistencia alimentaria mediante la entrega directa de mercados, establecimiento de huertas caseras y de especies menores, así como proyectos de generación de ingresos rápidos (cultivos de ciclo corto, piscicultura, avicultura, opciones de empleo temporal, entre otros), todo con acompañamiento técnico incluido, destacan entre las medidas del PAI.

Como beneficiarias del PAI también se tendrán en cuenta a las familias que ya hayan sustituido sus cultivos, haciendo uso de otros Programas como el de Familias Guardabosques, aquellas que hayan sido desplazadas y como resultado hayan tenido que abandonar sus cultivos de coca, marihuana o amapola y las familias que hayan sido afectadas por la erradicación forzada y/o la aspersión, antes de la implementación del PNIS. En estos casos, también tendrán que ser las Asambleas Comunitarias las que certifiquen que dichas familias cumplan los requisitos establecidos en el Acuerdo.

¿Cuándo inicia la sustitución?

Lo primero que tendrá que hacer el gobierno es nivelar los acuerdos firmados en los distintos territorios, garantizando recoger los mejores elementos de cada uno y construir una base que favorezca equitativamente a todas las regiones.

Sin embargo, la nivelación de acuerdos no garantiza que la sustitución de cultivos y la implementación del PNIS ocurra en los mismos tiempos en todas las regiones pues, tal como quedó establecido en el Acuerdo, los cronogramas de ejecución -con metas e indicadores que permitan el seguimiento y evaluación- se construirán participativamente, de abajo hacia arriba, y atendiendo a las particularidades territoriales. 

En la primera reunión del Consejo Asesor Territorial Provisional, según el Acta firmada por el gobierno, las Farc y las organizaciones sociales, se construirán los cronogramas de socialización, que podrán ser a nivel de veredas, núcleos veredales, inspecciones o las figuras que cada territorio considere pertinentes como resguardos indígenas y Consejos Comunitarios. No obstante, aunque la socialización se podrá realizar integrando varias comunidades, la implementación del PNIS deberá ser a nivel veredal, de Resguardo Indígena o Consejo Comunitario. 

Durante la socialización no se podrá hacer de forma paralela la caracterización de las familias y comunidades; por el contrario, esta se hará una vez se socialice y firme el acuerdo de sustitución voluntaria, durante la fase de implementación.

¿Y los usos ancestrales de la coca?

El Gobierno Nacional deberá respetar el mínimo de cultivos de coca, amapola y marihuana que son considerados de uso ancestral por parte de las comunidades étnicas. No se fumigarán, ni erradicarán aquellos cultivos como reconocimiento y respeto de la cultura indígena y afro.

 

Oficina de Prensa Marcha Patriótica 

 

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