Saludo en el día internacional de la clase trabajadora

La coordinación política y social Marcha Patriótica, saluda a todas y todos los trabajadores del campo y la ciudad en esta nueva conmemoración del día internacional de quienes con su labor producen la riqueza y mueven el mundo. Conmemoramos otro primero de mayo, como se hace desde hace 134 años, cuando los obreros y las obreras en Chicago-Estados Unidos marcaron el camino de emancipación y libertad con sus luchas en contra de la explotación laboral, sus reclamos siguen siendo vigentes, el capitalismo en su fase neoliberal sigue explotando de forma vil a las mayorías, generando un mundo desigual donde una élite compuesta por el 1 % de la población, tiene concentrado el 90 % de la riqueza mundial, una desigualdad abrupta que ha convertido el hambre en moneda corriente.

La crisis global del sistema quedó en evidencia. El neoliberalismo privatizó los sistemas de salud, flexibilizó el trabajo y expulsó a miles de trabajadores y trabajadoras a la informalidad y el desempleo, y hoy les obliga a salir a buscar su sustento tras negarse a generar una Renta Básica Universal para solventar los meses críticos por la pandemia desatada por el COVID19. Quedó claro para todos y todas que sin el trabajo no hay capital, que sigue estando en nuestras manos la transformación social, hoy fundamental para la sobrevivencia de la humanidad.

Para las y los trabajadores la verdadera pandemia es la desigualdad, la explotación laboral, la corrupción estatal, y la violencia institucional. La ruta del cambio social en Colombia es superar estos males que tienen enfermo al régimen político colombiano, salir del neoliberalismo es la opción para iniciar las transformaciones y avanzar con la construcción de la paz, lograr la justicia social y conducir al país hacia una verdadera democracia.

Hoy no pudimos marchar porque las y los trabajadores sabemos que la mejor medida para enfrentar el COVID19 es quedándonos en casa, aunque la desigualdad social y económica obligue a más del 46,5 % de trabajadores y trabajadoras informales a salir a buscar su sustento, aún poniendo en riesgo sus vidas y las de sus familias. Sabemos que debemos quedarnos en casa, pero los empresarios y el gobierno de Duque, que les representa, prefieren la muerte antes que ceder dos meses de sus enormes ganancias.

Mientras un puñado de corruptos se roba las ayudas estatales, las y los trabajadores del campo hemos seguido arando la tierra y produciendo el alimento de las familias colombianas, desafiando la incertidumbre y el abandono estatal. Hemos seguido trabajando en medio de la acción violenta que asesina a diario lideres y lideresas populares, con la complicidad y omisión del Estado, que sólo llega a la ruralidad en forma de represión y violencia. Hemos seguido enviando el alimento a las ciudades por nuestro compromiso con las mayorías.

Desde nuestras casas, desde los campos y territorios rurales, levantamos nuestra voz para decir que la unidad de la clase trabajadora colombiana, con su productiva diversidad, sigue siendo la posibilidad más nítida para cambiarle el rumbo al país. Llamamos a todas y todos a juntar nuestras rebeldías, nuestros procesos organizativos, a seguir escuchando a las y los desposeídos que con sus pañuelos rojos no sólo piden alimento, sino un país distinto donde puedan vivir dignamente.

¡Por la segunda y definitiva independencia de nuestra patria!

¡Por la paz con justicia social y democracia!

Comité Operativo Nacional

Coordinación Política y Social Marcha Patriótica

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Comunicación Comunicados Pandemia Neoliberal, el gran desafío de las y los trabajadores colombianos